Oración guiada · Padre Felipe
Rosario de Liberación y Sanación
Rompiendo maldiciones
Usando un rosario común, disponemos el corazón, hacemos la señal de la cruz y comenzamos esta oración de fe.
Comenzar a rezar
En el Nombre del Padre
En el Nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.
Mi amparo y mi refugio
Tú que habitas al amparo del Altísimo,
a la sombra del Todopoderoso,
dile al Señor: mi amparo, mi refugio,
en ti, mi Dios, yo pongo mi confianza.
Él te libra del lazo
del cazador que busca destruirte;
te cubre con sus alas
y será su plumaje tu refugio.
No temerás los miedos de la noche
ni la flecha disparada de día,
ni la peste que avanza en las tinieblas
ni la plaga que azota a pleno sol.
Aunque caigan mil hombres a tu lado
y diez mil a tu diestra,
tú permaneces fuera de peligro;
su lealtad te escuda y te protege.
Basta que tengas tus ojos abiertos
y verás el castigo del impío,
tú que dices: «Mi amparo es el Señor»
y que haces del Altísimo tu asilo.
No podrá la desgracia dominarte
ni la plaga acercarse a tu morada,
pues ha dado a sus ángeles la orden
de protegerte en todos tus caminos.
En sus manos te habrán de sostener
para que no tropiece
tu pie en alguna piedra;
andarás sobre víboras y leones
y pisarás cachorros y dragones.
«Pues a mí se acogió, lo libraré,
lo protegeré, pues mi Nombre conoció.
Me llamará, yo le responderé
y estaré con él en la desgracia.
Lo salvaré y lo enalteceré.
Lo saciaré de días numerosos
y haré que pueda ver mi salvación».
Libera, Jesús, a tu pueblo. Libera, Jesús, a los hombres y mujeres enfermos por el odio, el vicio y la apatía religiosa; libéranos, Jesús, de la influencia maligna. ¡Rompe las cadenas a través de esta alabanza!
El Credo
Creo en un solo Dios, Padre Todopoderoso, Creador del Cielo y de la Tierra, de todo lo visible y lo invisible.
Creo en un solo Señor Jesucristo, Hijo único de Dios, nacido del Padre antes de todos los siglos: Dios de Dios, Luz de Luz, Dios verdadero de Dios verdadero; engendrado, no creado, de la misma naturaleza del Padre, por quien todo fue hecho; que por nosotros los hombres y por nuestra salvación bajó del Cielo, y por obra del Espíritu Santo se encarnó de María, la Virgen, y se hizo hombre; y por nuestra causa fue crucificado en tiempos de Poncio Pilato; padeció y fue sepultado, y resucitó al tercer día, según las Escrituras, y subió al Cielo, y está sentado a la derecha del Padre; y de nuevo vendrá con gloria para juzgar a vivos y muertos, y su reino no tendrá fin.
Creo en el Espíritu Santo, Señor y dador de vida, que procede del Padre y del Hijo, que con el Padre y el Hijo recibe una misma adoración y gloria, y que habló por los Profetas.
Creo en la Iglesia, que es Una, Santa, Católica y Apostólica. Confieso que hay un solo bautismo para el perdón de los pecados. Espero la resurrección de los muertos y la vida del mundo futuro. Amén.
Guía: «Si Jesús me libera, quedo verdaderamente liberado».
Todos: «Si Jesús me libera, quedo verdaderamente liberado».
Repetimos diez veces
Guía: Jesús, ten piedad de mí.
Todos: Jesús, ten piedad de mí.
Guía: Jesús, sáname.
Todos: Jesús, sáname.
Guía: Jesús, sálvame.
Todos: Jesús, sálvame.
Guía: Jesús, libérame.
Todos: Jesús, libérame.
Guía: Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo.
Todos: Como era en un principio, ahora y siempre, y por los siglos de los siglos. Amén.
Guía y todos: Si Jesús me libera, quedo verdaderamente liberado.
Oración
Por el Santo Nombre de Jesús, Padre, te pedimos que nos liberes. Por el Santo Nombre de tu Hijo Jesucristo, sana a los enfermos; libera nuestra familia, libera nuestra casa y libéranos de nuestros enemigos. Por el Santo Nombre de tu Hijo Jesucristo, libéranos de la corrupción y los vicios; de la desgracia, de la pobreza, de los fracasos, de los accidentes y de las enfermedades. Al Nombre de Jesús toda rodilla se doble, en la Tierra, en el Cielo y en los abismos, y toda lengua proclame que Jesús es el Señor.
Repetimos diez veces las cuatro súplicas
Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo.
Como era en un principio, ahora y siempre, y por los siglos de los siglos. Amén.
Si Jesús me libera, quedo verdaderamente liberado.
Oración
Padre Santo, Padre Bueno, Padre Misericordioso, por el amor que le tienes a tu Hijo Jesucristo y por su dulce Nombre, hoy te pedimos que tengas compasión de los enfermos y que libres a los oprimidos. Padre bueno: muchos hombres y mujeres estamos oprimidos por los vicios, por el resentimiento, por el recuerdo de una amarga infancia, por el abandono de un padre o de una madre.
Padre bueno, por el dulce Nombre de tu Hijo Jesucristo, libéranos. Muchos hombres y mujeres hemos andado en la corrupción y el pecado; en la brujería, en los horóscopos, en la ouija y en el satanismo. ¡Libéranos por el Santo Nombre de tu Hijo Jesucristo! Al Nombre de Jesús toda rodilla se dobla en el Cielo, la Tierra y los abismos, y toda lengua proclama que Jesús es el Señor.
Repetimos diez veces las cuatro súplicas
Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo.
Como era en un principio, ahora y siempre, y por los siglos de los siglos. Amén.
Si Jesús me libera, quedo verdaderamente liberado.
Oración
Al Nombre de Jesús, ¡huye el espíritu de la lujuria! Al Nombre de Jesús, ¡huye el espíritu de la ambición! Al Nombre de Jesús, ¡huye el espíritu del resentimiento y del odio! Al Nombre de Jesús, ¡huye el espíritu de pereza espiritual!
El Nombre de Jesús unifica a las familias y santifica a los hijos.
Repetimos diez veces las cuatro súplicas
Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo.
Como era en un principio, ahora y siempre, y por los siglos de los siglos. Amén.
Si Jesús me libera, quedo verdaderamente liberado.
Oración
¡Bendito seas, Señor! ¡Alabado sea el Señor! A ti el honor y la gloria. ¡Oh, dulce Nombre de Jesús! ¡Oh, dulce Nombre de Jesús! ¡Oh, dulce Nombre de Jesús! ¡Ten compasión de tu pueblo, Señor! Ten compasión de tu pueblo.
Repetimos diez veces las cuatro súplicas
Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo.
Como era en un principio, ahora y siempre, y por los siglos de los siglos. Amén.
Si Jesús me libera, quedo verdaderamente liberado.
Oración
Al Nombre de Jesús toda rodilla se dobla, en el Cielo, en la Tierra y en los abismos, y toda lengua proclama que Jesús es el Señor.
Santo Dios
Santo Dios, Santo Fuerte, Santo Inmortal.
Líbranos, Señor, de todo mal.
Guía: Jesús, ten piedad de mí.
Todos: Jesús, ten piedad de mí.
Guía: Jesús, sáname.
Todos: Jesús, sáname.
Guía: Jesús, sálvame.
Todos: Jesús, sálvame.
Guía: Jesús, libérame.
Todos: Jesús, libérame.
Santo Dios, Santo Fuerte, Santo Inmortal.
Líbranos, Señor, de todo mal.
La Salve
Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra. Dios te salve. A ti llamamos los desterrados hijos de Eva; a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas. Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos. Y después de este destierro, muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre. ¡Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María!
Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios, para que seamos dignos de alcanzar las promesas de nuestro Señor Jesucristo. Amén.
Ave María Purísima.
Sin pecado concebida. (3 veces)
En el Nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.
Pbro. Luis Felipe Izquierdo C.
«Si Jesús me libera, quedo verdaderamente liberado».
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